16-05-2017El Cine Móvil proyectará El Limonero Real en toda la provincia

El Cine Móvil proyectará El Limonero Real en toda la provincia
El Cine Móvil recorrerá diversas localidades del territorio santafesino brindando la oportunidad a toda la comunidad de disfrutar de El Limonero Real, la adaptación cinematográfica de la novela homónima de Juan José Saer dirigida por Gustavo Fontán. Las proyecciones comenzarán el jueves 18 de mayo en Álvarez, a las 10 horas en SAMCO (Arenales y Salta) y a las 14 horas en la Delegación Comunal Bº Los Pinos; y continuarán el viernes 19 en la Esc. Primaria Bernardo de Monteagudo de Piñero con dos funciones, a las 10 y 14 horas.

La película fue filmada íntegramente durante el mes de marzo de 2015 en el barrio santafesino de Colastiné, donde Juan José Saer tenía una casa, y es el espacio en el que se desarrolla la trama de la novela, que está centrada en la memoria y la percepción en el que todo, en la medida en que se vuelve ceremonia, se convierte en materia narrativa. Su producción contó con el apoyo del Ministerio de Innovación y Cultura del Gobierno de la Provincia de Santa Fe.

En tanto, el año pasado se estrenó a nivel nacional en el Cine América de Santa Fe y en diversas salas comerciales de todo el país. Desde entonces, esta producción de Insomniafilms, recibió numerosos reconocimientos entre los que se destacan Mejor Película Argentina 2016 por la Federación Internacional de la Crítica Cinematográfica Argentina, y las nominaciones a los Premios Cóndor de Plata en las categorías Mejor Fotografía y Mejor Guión Adaptado.

El Cine Móvil tiene por objetivo difundir el cine como instrumento para la promoción de la diversidad y fortalecimiento de la identidad local y nacional, llevando producciones audiovisuales a lugares que no cuentan con salas de proyección, propiciando la circulación en el territorio provincial de una oferta de bienes y servicios culturales democrática, plural y de calidad.

EL LIMONERO REAL, LA SINOPSIS
Una familia de pobladores del río Paraná se dispone a compartir el último día del año. Son tres hermanas, con sus maridos e hijos, que viven a la orilla del río, separados por espinillos, algarrobos y sauces. Una de ellas se niega a participar del festejo porque su único hijo murió hace seis años, aunque su marido intente convencerla.

El río omnipresente, las variaciones de la luz, el baile festivo, el sacrificio del cordero y la comida, el vino y los cuerpos, todo es atravesado, desde la percepción del marido, por las dos ausencias: la de su mujer y la de su hijo muerto, cuya figura emerge cada tanto, otorgándole al relato una densidad creciente.