13-03-2015Comenzó el rodaje de El limonero real, la adaptación para el cine de la novela de Juan José Saer


La producción se desarrolla íntegramente en Colastiné con el apoyo del Ministerio de Innovación y Cultura de la provincia.

Comenzó el rodaje de El limonero real, la novela de Juan José Saer que será adaptada para el cine por Gustavo Fontán, con el apoyo del Ministerio de Innovación y Cultura de la provincia de Santa Fe. La película es una coproducción de Insomnia Films, Tercera Orilla y el INCAA.

La producción se desarrolla íntegramente en Colastiné cerca de donde el autor del libro vivió en su juventud y donde efectivamente sucede el relato en la novela.

La película está protagonizada por Germán de Silva en el papel de Wenceslao, el director y guionista cordobés Rosendo Ruiz en el rol de Rogelio, la actriz Patricia Sánchez (Ella) y la actriz Eva Bianco (Rosa).

La adaptación del guión fue realizada por el mismo Fontán y al igual que en sus films anteriores (El Rostro, La casa, El árbol, entre otras), el director nos sumerge en un entramado conformado por la memoria y la percepción y todo, en la medida que se vuelve ceremonia, se convierte en materia narrativa.

Sinopsis del film

Una familia de pobladores del río Paraná se dispone a compartir el último día del año.
Son tres hermanas, con sus maridos e hijos, que viven en tres ranchos, a la orilla del río, separados por espinillos, algarrobos y sauces.

Aunque Wenceslao intenta convencerla, su mujer se niega a asistir a casa de su hermana para participar del festejo. Dice que está de luto: su único hijo, murió hace seis años.
También sus hermanas y sus sobrinas se desplazan para convencerla. Pero Ella sigue firme en su negativa: está de luto.

El río omnipresente, las variaciones de la luz, el baile festivo, el sacrificio del cordero y la comida, el vino y los cuerpos, todo es atravesado, desde la percepción de Wenceslao, por las dos ausencias: la de su mujer y la de su hijo muerto, cuya figura emerge cada tanto, otorgándole al relato una densidad creciente.

Desde el alba –“Amanece. Y ya está con los ojos abiertos”- hasta el regreso de Wenceslao al rancho después de la medianoche, cada acción cotidiana se vuelve ceremonia y el tiempo una espiral de sensaciones y recuerdos.